Dócima XCII

BESOS

Más besos, besos de esos
que refuerzan al equipo,
los que te quitan el hipo
y comparten embelesos
que llegan hasta los huesos,
más besos con esos labios
que cuando besan son sabios
y necios cuando maldicen,
labios que juntos bendicen
y distantes dan agravios...

¡Besos santos y traviesos,
que vivir es darnos besos!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima XCI

SON DEL HIJO Y DEL SOL

Song of the Sun and the Son
que perdido en el Edén
halla a su Madre también
dentro de su corazón,
lo mismo que una canción
esparcida en los colores
de las risas y las flores
del hijo al que tanto ama
y deja en el pentagrama
sus ángeles sanadores...

Tal cual ella lo bendijo...
¡Canción del Sol y del Hijo!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima XC

DÓCIMA DEL AUTOCOÑOCIMIENTO

Un virus salió del coño
y en persona se mutó
y ahora lo padezco yo
¡porque me tiene hasta el moño!...
Pues, lo cierto, es que el bisoño
feminismo, y soy testigo,
va desvelando del jigo
las verdades y el portento
y con su coñocimiento
¡sólo me importa mi ombligo!

¡Y los pelillos del papo
ya los luzco en el sobaco!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXIX

RESPECT!

La verdad, yo no me explico
como ese loco de Nietzsche
en su rencoroso afiche
le pudo llamar borrico
al alemán, pobre o rico,
sin respeto a ese animal,
que de todo bien y mal
más allá, en su mansedumbre,
del saber toda la cumbre
nos comparte por igual...

¡Y entró el sabio de Belén
con él en Jerusalén!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVIII

SI CAROLINA RIERA...

Si Carolina Riera
como el Sol de cada día,
en el corazón habría
una inmortal Primavera...
La risa es la compañera
del amor y la amistad,
no hay belleza y libertad
sin la carcajada hermosa,
transparente y contagiosa
del que ofrenda la bondad

de su risa verdadera...
¡Si Carolina Riera...!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVII

EL VIRUS DE LA CORONA

El virus de la corona
no respeta ni las leyes:
llevando nombre de reyes,
los imperios desmorona,
y se contagia, y se clona,
se expande y nos desespera,
y la verdad verdadera
que queda tras el dolor
es que, al igual que el amor,
no cede ante la frontera...

¡Mas, siendo un virus inmundo,
su reino sí es de este mundo!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVI

DÓCIMA DEL MACHIRULO... O LA MACHIRULA

Otra vez el machirulo
viene a imponernos su ley:
él es la plebe y el rey,
y es la patada y el culo;
el difamado y el bulo,
el sabio y el ignorante,
el cirujano, el trasplante,
el herido y el que hiere,
el que mata y el que muere
y el mangado y el mangante...

¡Solamente no es la oreja
que escucha siempre su queja!

Jesús María Bustelo Acevedo