Dócima LXXXIX

RESPECT!

La verdad, yo no me explico
como ese loco de Nietzsche
en su rencoroso afiche
le pudo llamar borrico
al alemán, pobre o rico,
sin respeto a ese animal,
que de todo bien y mal
más allá, en su mansedumbre,
del saber toda la cumbre
nos comparte por igual...

¡Y entró el sabio de Belén
con él en Jerusalén!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVIII

SI CAROLINA RIERA...

Si Carolina Riera
como el Sol de cada día,
en el corazón habría
una inmortal Primavera...
La risa es la compañera
del amor y la amistad,
no hay belleza y libertad
sin la carcajada hermosa,
transparente y contagiosa
del que ofrenda la bondad

de su risa verdadera...
¡Si Carolina Riera...!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVII

EL VIRUS DE LA CORONA

El virus de la corona
no respeta ni las leyes:
llevando nombre de reyes,
los imperios desmorona,
y se contagia, y se clona,
se expande y nos desespera,
y la verdad verdadera
que queda tras el dolor
es que, al igual que el amor,
no cede ante la frontera...

¡Mas, siendo un virus inmundo,
su reino sí es de este mundo!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXVI

DÓCIMA DEL MACHIRULO... O LA MACHIRULA

Otra vez el machirulo
viene a imponernos su ley:
él es la plebe y el rey,
y es la patada y el culo;
el difamado y el bulo,
el sabio y el ignorante,
el cirujano, el trasplante,
el herido y el que hiere,
el que mata y el que muere
y el mangado y el mangante...

¡Solamente no es la oreja
que escucha siempre su queja!

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXV

NUEVA DÓCIMA LXXXV

Ya están aquí, las señales
las perciben unos pocos;
los otros, limpian pañales,
o están cuerdos, o están locos,
o donde salen sus mocos
termina su percepción,
o han perdido la razón
empeñando sus sentidos
en rencores revividos
y sufridos sin perdón...

Pero los no sometidos
los ven en su corazón.

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXIV

DÓCIMA DE HAMLET

¿Te vi o no te vi?
¡He ahí la cuestión
que dicta el corazón
que vuela por ahí...!
Te vi donde por Ti
la muerte que me oprime
cual demonio que gime
acabase en la Cruz,
disipada en la Luz
que en tu Amor nos redime

¿Me vi o no me vi
resucitado en Ti?

Jesús María Bustelo Acevedo

Dócima LXXXIII

DÓCIMA DE LA PLUMA

A mí me gusta la pluma
de Don Miguel de Cervantes,
que pluma de las de antes
nada resta y todo suma,
pluma que espanta la bruma
del que se aburre o se agobia
porque lo dejó la novia
o no halló la inspiración
y dispara su cañón
preso de la plumofobia.

¡Y el hastío que rezuma
es por faltarle su pluma!

Jesús María Bustelo Aceved